Mole Poblano

¿Sabías que cada bocado de nuestro tradicional mole es un viaje a través del tiempo y el mar? El Galeón de Manila no sólo transportaba tesoros y sedas, ¡sino también el futuro de nuestra gastronomía! Gracias a la famosa Ruta de la Seda y el comercio entre Acapulco y Manila, las especias de Oriente llegaron a la Nueva España para quedarse. Piensen por un momento: Canela, Clavo de Olor, Anís Estrellado… Estas joyas aromáticas, originarias de lugares tan lejanos como las Islas Molucas, China o Ceilán (Sri Lanka), se convirtieron en la base de la complejidad de la cocina virreinal. ¿Qué sería de un mole sin el toque cálido y exótico de la canela y el clavo? Este intercambio cultural fue gigantesco. La influencia oriental transformó los fogones novohispanos en una rica fusión de sabores, creando platillos que hoy consideramos 100% mexicanos.



Etiquetas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *