El escritor y poeta José Luis López Lugo nos abre la puerta a un espacio casi infinito, donde las palabras se convierten en refugio y en espejo; un lugar para detenernos, respirar y, sobre todo, encontrarnos con nosotros mismos.
Porque a veces, en medio del ruido cotidiano, lo que más necesitamos es justo eso: una pausa que nos recuerde quiénes somos a través de la poesía.